Copywriting para negocios digitales

 

Una de las muchas ventajas de tener un negocio en el mundo digital, es que podemos generar una gran cantidad de contenido que permita conectarse directamente con los usuarios. Por eso, es importante que antes de publicarlo, nos realicemos las siguientes preguntas: ¿es realmente informativo? ¿transmite el mensaje que queremos en un lenguaje entendible? ¿nos ayudará a alcanzar nuestros objetivos de venta?

Para realmente potenciar la comunicación online y vender más, debemos enfocarnos en su contenido; el copywriting para negocios digitales nos enseña cómo lograrlo.

Se conoce como copywriting a la redacción comercial o escritura persuasiva que fue creada en el mundo del mercadeo y la publicidad. En esta se utilizan técnicas de psicología con la intención de captar la atención de los usuarios y llevarlos a una acción (comprar un producto, utilizar un servicio, ingresar a una plataforma, etc.)

Técnicas de copywriting para negocios digitales

Las técnicas de la redacción comercial o escritura persuasiva pueden ser aplicadas a todos los elementos que conformen la estrategia de marketing en internet creada para una marca, estos elementos pueden ser:

  • Redacción completa de un sitio web
  • Artículos
  • Tweets o estados en Facebook
  • Videos

El copywriting web capta la atención del usuario guiándolo a realizar una acción concreta en la red, como: suscribirse a un newsletter, comprar un producto, hacer un comentario al cierre de un artículo, seguir a la página en redes sociales, entre otros.

Para vender en Internet, debemos hacer mucho más que tener un buen modelo de negocio. Necesitamos trabajar a fondo nuestra marca, y por ello, cada mensaje que publiquemos tendrá repercusión en la percepción que el consumidor tenga de nosotros. Para generar mensajes atractivos y coherentes para nuestros potenciales clientes, podemos seguir las siguientes técnicas principales del copywriting:

 

  1. Evita errores ortográficos

Una de las principales reglas del copywriting es escribir de forma correcta, evitando cualquier tipo de error ortográfico o de puntuación; por eso, nuestro mejor amigo en redacción debe ser un buen corrector de textos.

  1. Estructura adecuadamente tu texto

A la hora de escribir contenido, recomendamos seguir el esquema de la pirámide invertida, que tanto se ha utilizado en el campo del periodismo. Este se basa en ir plasmando la información desde la más importante a la menos importante, centrándose en las siguientes 5 preguntas: ¿qué? ¿quién? ¿cuándo? ¿dónde? ¿por qué? y ¿cómo?

No obstante, en función del material que estemos preparando, el estilo de la marca y otros factores, podemos valorar utilizar otras estrategias para destacar el contenido más relevante, jugando con las tipografías, color y tamaño de los textos para hacerlo más atractivo.

  1. Apuesta por el Storytelling

Podemos también investigar sobre los estilos de narrativa y cómo aplicarlos a la voz y estilo de nuestra marca. Encontrar el clímax de la información y darles un estilo característico a todos los textos, encontrar la historia que esconde y contarla.

  1. Transmite beneficios

La clave está en centrarse en los beneficios de los productos o servicios que ofrecemos, es decir, en cómo pueden facilitar su vida o ayudarles en su negocio. Así, debemos encontrar las necesidades y deseos de nuestros clientes, para luego mostrarles como nuestro producto o servicio satisface los mismos.

El proceso sería el siguiente:

  • Análisis de cliente: ¿Qué necesita? ¿qué problemas tiene? ¿qué desea?
  • Beneficios de mis productos/servicios: ¿Cómo mi producto satisface las necesidades y acaba con los problemas del cliente?
  • Características: ¿Por qué mi producto es el mejor para satisfacer esas necesidades o solucionar esos problemas?

Poniendo en práctica estas técnicas, lograremos crear contenido con información valiosa, generando una acción que cumpla con nuestros objetivos. Para ser un buen copywriter no debemos solo redactar, sino crear ideas tan fuertes que detonen la creatividad y el interés del público por consumir esa idea del producto o servicio.