Cómo elaborar una estrategia de comunicación altamente eficiente

Una estrategia de comunicación recoge toda aquella información sobre el operar de la empresa, ya sea financiero, recursos humanos o logística, y busca entenderlo a partir de procesos de comunicación. Es decir, analiza parte por parte la organización en busca de problemas y propone soluciones a partir de lo encontrado.

Para realizar una estrategia de comunicación se deben seguir ciertos pasos que nos llevarán a analizar nuestro emprendimiento. Por ejemplo, el primer paso para el desarrollo de una estrategia de comunicación es el Análisis de la Situación Actual. Esto se refiere a poner en concreto y orden qué es lo que hace la organización, sus principales funciones y dónde desarrolla tal actividad. Para esto podemos echar mano de análisis como el “PEST” (factores políticos, económicos, sociales y tecnológicos), y el “DAFO” (debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades). Este tipo de análisis nos permiten estudiar el entorno y la situación presente para saber en qué medida y direcciones nos será posible movernos y tomar decisiones.

Un segundo paso es el establecimiento de “Objetivos de Organización” y los “Objetivos Comunicacionales”. Estos objetivos son la brújula de hacia dónde nos movemos. Los Objetivos organizacionales nos permiten conocer hacia dónde nos movemos como institución.
Por otra parte, los Objetivos comunicacionales muestran cómo desde la comunicación y los procesos que la componen, se propondrán objetivos que, a su vez, unen esfuerzos para llegar a los objetivos que tenemos como empresa.

Los objetivos de comunicación deben dejar en claro aspectos como:

¿A quién nos dirigiremos como empresa?

¿Por qué razón?

¿Con qué mensajes nos dirigiremos?

¿Utilizando qué medio?

Si los objetivos difieren o los comunicacionales se desligan mucho de los institucionales, es necesario realizar un reajuste, pues siempre los segundos deben ir en disposición de los primeros, como una especie de ayuda.

Sin embargo, una estrategia comunicacional no se queda únicamente en estas dos etapas. En un principio es necesario conocer el terreno, a lo que se dedica. Por su parte el paso 2, los objetivos, delimitan hacia dónde nos moveremos y en qué medidas. Pero la tarea de identificar otros componentes y utilizarlos a nuestro favor, apenas inicia.

 

En la siguiente entrega definiremos la totalidad de los componentes restantes.